Hecho en China …. No gracias!!!
Yo descubrí a los chinos en los libros de texto donde los ponían como ejemplo de raza amarilla. ¡Eran otros tiempos! Sin embargo, pronto sentí una admiración desmedida por este pueblo oriental. La culpa la tenía el primer chino que vi en mi vida; lo vi en la TV y, casualmente, no era chino. Era David Carradine, un estadounidense que interpretaba a un monje shaolín que buscaba a su medio hermano por todo el oeste americano, defendiéndose solo con el arte del Kung Fu. A partir de ese momento mi admiración por estos ciudadanos remotos fue total. Además, con los años descubrí los restaurantes chinos, desarrollando igualmente un nuevo paladar. Todo iba bien hasta que un, día un amigo, me preguntó si había visto, alguna vez, un entierro de un chino. ¡Jamás! Respondí enfático, añadiendo, ni siquiera en una película. Es que son el principal ingrediente del pollo Kung Pao, confirmó mi amigo y añadió: así mandan el pasaporte a China para que venga otro. Está de más decir que abandoné los restaurantes chinos de por vida. Y claro, mi apreciación sobre este pueblo milenario empezó a cambiar. Después que nacieron mis hijos, descubrí que los juguetes, especialmente los de corta duración, estaban todos hechos en China. Y ahí ya me empecé a mosquear porque solo pensar que alguno de mis infantes se pudiese tragar la pierna de Batman, me aterraba. Aún así todavía no había desarrollado una verdadera antipatía por estos pintorescos seres.
De pronto, las empresas de nuestros países empiezan a emigrar al paraíso del sol naciente porque los “costes de fabricación” son más baratos. Y simultáneamente descubres que tu vecino ha perdido su empleo, la prima Rocío también, y que a tu padre lo han pre-jubilado. ¡Menuda epidemia! Además los sueldos no crecen porque “no vayan a cerrar e irse para China”. En ese momento ya te empiezas a plantear si esto de la globalización es conveniente o no. Pero un día te enteras que los criaderos de pescado y marisco chinos usan sustancias prohibidas (1). Y acto seguido, llega a España un regalo proveniente de Oriente y no lo traen los Reyes Magos: 100 mil tubos de pasta de dientes envenenados. Hace un mes habían colado el producto en USA, en ese caso 900 mil unidades. Eso si, en esta ocasión los chinos, se han superado porque le han aumentado la dosis a su toxicidad (2). Porque no se ha concluido sobre la efectividad del producto a nivel de esmalte pero, por lo menos, el resultado puede llegar a ser definitivo; que si se trata de ahorrar, bien vale la pena el esfuerzo. Y normal, llegado a este punto ya empiezas a perder los estribos. Porque una cosa es hacer trampa y otra que intenten envenenarte. Y claro tu apreciación cambia; Ni monje shaolín, ni Kung Fu, ni leches, ¡Que ves un chino y quieres fumigarlo!
En China no solo no se equiparan las condiciones laborales de occidente, sino que se violan sus propias leyes laborales (3) convirtiéndose, en ocasiones, en un verdadero Gulag laboral (4). Contra la indecencia de las compañías por incrementar sus ganancias de manera inescrupulosa, solo queda la fuerza del consumidor. Porque una cosa es la competencia y otra la indecencia. China no solo se está llevando nuestros empleos, tampoco respeta los contratos (5), roba nuestros inventos (6), colabora con el último genocidio en Africa (7), es el mayor emisor de CO2 del planeta (8) y por último, trata de envenenarnos. En vista de todo lo anterior y aunque reconozco que cada día se me hace más difícil, yo no compro “hecho en China” ¿Y Ud?
P.D. Como siempre me hacen la misma observación, aclaro que escribo desde un aparatejo que dice “Made in Korea” aunque acepto que no puedo garantizar al 100%, el origen de sus componentes.
1) EEUU veta el pescado y el marisco importados de China
3) Secretos, mentiras y fábricas de explotación
4) Secuestran a niños chinos para usarlos como esclavos
5) Danone faces Chinese legal threat
6) To China for a U.S. cancer drug?


El otro día, hablando de estos temas, me hicieron una pregunta que la verdad no supe responder bien y me gustaría conocer tu opinión.
Al respecto de todos estos problemas bajada de calidad, explotación infantil, condiciones laborales execrables, etc. mi primera reacción siempre ha sido la misma que tu propones, pese a la dificultad que ello conlleva, no comprar nada fabricado en China o en paises sin derechos laborales o con nulos controles y baja calidad. Sin embargo si todos actuaramos igual y no les dieramos trabajo, ¿como van a salir de su situación de precariedad?. Como podemos saber que empresas les dan trabajos dignos y cuales no para valorarlo a la hora de hacer nuestras compras? (ropa deportiva, tecnología, juguetes, etc)
Un saludo
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Mi denuncia es siempre contra esa milonga que llaman globalización. No está dirigida contra los chinos o China. Porque yo no establezco como responsable a ese país. Ni siquiera culpo a las empresas que solo tienen como objetivo ganar dinero a más no poder. Yo culpo a nuestros políticos que lo toleran. Tampoco estoy hablando de que el estado sea intervencionista, tampoco. Lo que pretendo es que los políticos velen por el bienestar de sus representados y deben ejercer la función de arbitro regulador. Como ejemplo tenemos las multas que impone la UE, como la última a Telefónica, cuando estas violan las leyes en contra de los usuarios. Eso es lo que pretendo; que los políticos establezcan leyes que impidan abusos desmedidos y/o agresiones al bienestar de sus representados.
¿Que modelo apoyo? El modelo económico que ha funcionado –después de la 2da. Guerra mundial- y ha traído bienestar a todos nuestros países occidentales; ha sido el modelo económico de las “multinacionales”. Eso si, siempre con estructuras sociales sólidas con políticos medianamente competentes, sindicatos poderosos y democracias consolidadas. (Por eso este sistema no funcionó en América Latina, gobernada casi siempre por mendrugos). El modelo económico de las multinacionales era establecerse en cada país con una estructura de empresa similar a la de origen; fábrica, distribución, mercadeo, ventas, administración y, en algunos casos, desarrollo de productos. Y todo esto controlado por un equipo de Gerencia que inicialmente eran los expatriados que, además de aumentar su experiencia, entrenaban a los locales para que dirigieran la filial en el futuro. Todas estas estructuras generaban empleo directo e indirecto, proporcionaban bienestar y se reflejaba en su crecimiento a corto y largo plazo, vendiendo cada día más productos. Requisito indispensable para vender en el país de lo contrario, las empresas pagaban unos aranceles importantes o simplemente le cerraban las puertas del mercado. Así se recuperó Europa, así se hizo una potencia Japón, y así se consagraron los EEUU y Canadá. Por eso las condiciones sociales eran +/- sólidas porque las empresas no tenían el monopolio de las decisiones.
Hoy en día, la Globalización ha destruido la estructura social y las empresas dictan. ¿Que aporte para jubilaciones? De eso nada, me largo para China. ¿Qué salarios decentes? De eso nada, me piro para China. ¿Qué controles para la emisión de CO2? Tururu, me instalo en China y así, lo mismo para todo. Conclusión, las empresas producen a costes mínimos, pagan salarios mínimos, se pasan el tema climático por el forro y distribuyen a costes mínimos porque ya los mercados laborales, al estrecharse, se putean.
¿Por qué sucede todo esto? Porque el capitalismo actual esta basado en trimestres, no en mediano y largo plazo. El CEO (Presidente, Director General, etc) de la gran compañía global tiene que rendirle cuenta a sus jefes (los accionistas) en cada reporte trimestral. Y el solo debe tratar de sostenerse +/- un quinquenio para amasar los “stock options” necesarios y poder retirarse en Florida. Es la famosa sociedad de base “individual” … el que venga detrás que arree.
A todo esto hay que añadir que el monstruo chino, nos ha salido listo y además de aprovecharse malamente, en un Estado con pocos controles, el pillo es mas pillo todavía, y pasa lo que pasa. En el artículo de hoy del País "Decenas de miles de productos se venden en España sin control sanitario" y yo me escojonaba de risa leyendo que Nestlé "Sólo trabajamos con proveedores fiables y destruimos todo el etiquetado y los envases que ya no se van a usar para evitar el mal uso que se podría hacer de ellos". En mi blog de "Secretos, mentiras y fábricas de explotación" basado en un artículo de “Business Week” quedaba claro que solo las fabricas propiedad de las empresas globales –las menos- garantizaban que se cumpliesen las leyes laborales, de calidad, sanitarias, etc.
Conclusión, tenemos que recuperar el modelo económico de las “multinacionales”, estableciendo de nuevo los aranceles necesarios, y sobre todo, recuperar los políticos que representen a sus elegidos y velen por incrementar su bienestar y no solo los de quien, actualmente, los financia.
Espero que, a pesar de lo extenso, haya aclarado tus dudas. Por último decirte que en mi blog "Secretos, mentiras y fábricas de explotación" menciono algunas compañías que cumplen y otras que no con las condiciones laborales mínimas.
Salu2
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Me gustan mucho tus artículos. Sigue así
Un saludo (Comment this)
Salu2. Luis (Comment this)
Hace mucho que no se sabe de ti. Supongo que andarás muy liado, pero se te nota en falta. Ánimo y a ver si encuentras algún hueco para escribir.
Un saludo. (Comment this)