El Abad Pierre
El 5 de agosto de 1912 nació en Lyon (Francia) con el nombre de Henri Antoine Grouès quién murió como Abad Pierre, el pasado lunes 22 de enero. El mismo que, en 1949 fundó EMMAUS, una asociación secular que tiene como finalidad ayudar a los pobres, desamparados y refugiados y que gracias a su invalorable esfuerzo de casi sesenta años, es hoy una organización global. EMMAUS empezó a recolectar dinero para construir casas donde alojar a los pobres, vendiendo objetos de segunda mano. En 1952, debido a las dificultades que tenían para recaudar fondos, el Abad Pierre se presentó a un concurso de Radio Luxemburgo que se llamaba “todo o nada” y terminó ganando 256.000 francos que fueron a parar íntegros a su institución. Sin embargo, lo que realmente lo hizo verdaderamente popular fue la carta que leyó en la misma emisora de Radio Luxemburgo, el 1ro. de febrero de 1954 de un gélido invierno, como respuesta a la muerte de frío, la noche antes, de una mendigo en el boulevard Sebastopol de París. En esa carta solicitaba ayuda y para que eso no volvieses a suceder, 5.000 mantas, 300 tiendas de campañas y 200 estufas. La reacción fue desbordante, recaudando 500 millones de francos, por cierto, 2 millones donados por Charles Chaplin. La lucha incesante de Abad Pierre también contribuyó a que en Francia se dictase una ley que prohíbe el rechazo de recibir a cualquiera, en un apartamento o casa, durante el invierno.
A pesar de que todos los esfuerzos realizados por el Abad Pierre y su superviviente EMMAUS no han sido suficientes, su ejemplo ha perdurado y, actualmente, cinco hermanos han creado “Los hijos de Don Quijote” que están levantando las alfombras la realidad francesa: de 80.000 a 100.000 personas duermen diariamente en la calles en Francia. Otro millón lo hace en condiciones precarias como albergues y cerca de 3 millones viven en apartamentos indignos de un ser humano. En Francia es época electoral y el debate está servido, aunque no debemos olvidar que el Abad Pierre abandonó la política y su escaño de diputado en el año 1951, totalmente desencantado de los políticos porque solo “conocen la miseria por las estadísticas y nadie llora delante de las cifras”.
Y a todo esto, en una emisora de radio española, el mismo día que falleció el Abad Pierre, un contertuliano exclamaba indignado que pechar con 8 euros diarios los pisos vacíos era volver a la época soviética. El contertuliano confesó ser propietario de un piso vacío que guardaba, dijo, para alguno de sus nietos. Como él, hay tres millones de propietarios en España. Ese día, en ese programa, volvieron a hablar de ETA, el gobierno y la oposición. Curiosamente, ninguno de los contertulianos mencionó la noticia del fallecimiento del Abad Pierre. Y entonces me asaltó la duda, ¿Será que en España todo el mundo tiene una vivienda digna o que ya han recalificado los cajeros bancarios? De no ser así, llegaremos a creer que las emisoras de radio españolas, a diferencia de Radio Luxemburgo, se han convertido en simples altavoces propagandísticos de políticos indignos.





